Lesbofobia marca a las personas: activista
Lesbofobia marca a las personas: activista
· Sociedad reproduce esquemas sexistas, clasistas y homofóbicos: candidata del PSD a universitarios
· Para la jerarquía católica, amar a una mujer es una "aberración": teóloga
Leonardo Bastida Aguilar
Foto: Leonardo Bastida Aguilar
México DF, mayo 29 de 2009.
“La discriminación y la lesbofobia son construcciones culturales y sociales que nos van delimitando en la forma de relacionarnos”, refirió a NotieSe Lol Kin Castañeda, activista y candidata a diputada local por el Partido Socialdemócrata, tras su participación en la tercera jornada de trabajo de la II Semana Lésbica. Discriminación y Lesbofobia.
Para la activista, hablar sobre este “doloroso” tema es “pensar que es algo que está afuera y que de afuera nos vulnera”, lo cual, marca a las personas, ya que las etiqueta y les impide acceder a una vida plena en sociedad.
Asimismo, estas conductas discriminatorias son un producto social. “El hecho de haber crecido en una sociedad que nos hizo ser clasistas, racistas, machistas, sexistas y homofóbicos nos hace seguir reproduciendo estos esquemas, justo por eso, me parece interesante que la reflexión vaya más allá de lo jurídico”, explicó Lol Kin.
Por este motivo, la ponente expresó que es necesario hacer reflexiones más enfocadas a la práctica, al recordar cómo la homofobia y lesbofobia están en la escuela, la familia, el trabajo y otros lugares, “esta discriminación te cruza la piel, te marca”.
Judith Vázquez, teóloga de la liberación, mencionó que parte de la aversión hacia las mujeres lesbianas está fundamentada en la Iglesia católica, para la cual, el que dos mujeres se amen “es una aberración”.
Interpretaciones “equívocas” de la Biblia son que Eva incita al pecado sexual a Adán y el observar a la mujer como algo “corporal” y no “divino”, como el hombre; de manera que provocan ese rechazo hacia lo femenino, comentó Vázquez.
Esta situación, aseguró la teóloga, admite que la mujer sea prostituta o un “trueque valioso”, por el hecho de ser vista como un factor fundamental para la reproducción. Por lo tanto, aquello que se oponga a su “finalidad reproductiva” es contrario a la palabra de Dios.
Así, la activista, concluyó que la Iglesia católica “ha olvidado que el amor tiene que ver con la sexualidad”, sin necesidad de referir a la reproducción.